La
noche se echó encima de June con rapidez se vistió con un vestido
negro y escondió una pistola en la pernera. Un pitido la sacó de
sus pesamientos y al asomarse a la ventana vió a Milo apoyado sobre
el capó de su coche. Bajó las escaleras con rapidez y llegó hasta
él con elegancia.
-Hola.
-Estás
muy guapo.
-Gracias,
tú también.
-Gracias.
-Vamos
o llegaremos tarde.
-Claro.



