jueves, 24 de octubre de 2013

Prólogo.

Las primeras gotas de agua comienzan a caer sobre mí pero no me importa continuo caminando con tranquilidad. A mi alrededor veo como todo el mundo comienza a correr a causa de su falta de paraguas. Veo a un muchacho mirando con atención un escaparate y me sorprende que a pesar de que tiene chaqueta, esta no está sobre sus hombros sino que la sostiene en una de sus manos desnudas. Repentinamente gira la cara y me observa unos instantes antes de

sábado, 19 de octubre de 2013

Epílogo

Mis manos buscan algo sobre la superficie de mi cama pero no lo encuentran, abro los ojos y me encuentro sola sobre toda esa maraña de sábanas. Ya hace más de un mes que Connor volvió con los cazadores y yo me quedé unos días con mi madre hasta que me encontré algo mejor pero aún así sigo buscando su silueta junto a mí. Me levanto con pereza y me pongo unos shorts y mi camiseta de la universidad de Nueva York. No me doy cuenta de qué día es hoy hasta que miro el calendario: 13 de agosto, mi cumpleaños a las doce de la noche seré un As de corazones y podré abrir la carta que mamá me dio el último día que estuvimos juntas, pero a pesar de que quiero saber su contenido no la abro sino que la introduzco en mi mochila, cojo mi longboard y me voy al pasear ya que me toca turno de tarde. Después de comerme un perrito caliente entro en el Evergreen y Josh me recibe con un fuerte abrazo.

domingo, 13 de octubre de 2013

Capítulo 10

Reacciono con rapidez e intento huir pero Cayden me coge con un brazo y con su mano libre me tapa la boca para que no pueda gritar, forcejeo todo lo que puedo pero resulta imposible deshacerse de su abrazo.
-Tengo a la chica, ayúdame a meterla en el coche -dice Cayden.
Entonces un hombre alto de unos treinta y pocos se acerca a mí se agacha para cogerme los pies y lo veo claro. Me impulso con el suelo y me respaldo en Cayden para golpearle la cara con las suelas de los zapatos aprovecho el desconcierto del cazador para golpearle en la cara con mi cabeza. Me suelta y se agarra la nariz con las manos, corro lo más rápido que puedo para intentar llegas hasta Connor. Una mano se aferra con fuerza a mi brazo cuando estoy apunto de llegar a una tienda donde me podía refugiar, un pañuelo blanco se posa sobre mi nariz y mi boca, no me hace falta olerlo para saber que es cloroformo. Segundos después todo se torna borroso.

domingo, 6 de octubre de 2013

Capítulo 9

Tras unos interminables veinte minutos la puerta se abre. Veo a Connor pero cuando está a punto de salir por la puerta mamá le agarra el brazo y le susurra algo al oído, Connor asiente un par de veces y se dirige hacia mí.
-¿Qué te ha dicho? -pregunto intrigada.
-Que tenemos que ir a comprar a la costa -dice sonriente, aunque no le creo.
-Está bien, pero antes ¿puedo pasar algo de tiempo con mi madre?
-Claro, está en la cocina creo.
-Gracias.
Me dirijo a la cocina a pasos agigantados y la encuentro frente la encimera con un vaso de agua delante.
-Mamá -me mira sobresaltada y sonríe.
-Pensaba que ibais a comprar -dice. Es entonces cuando me doy cuenta del brillo diamantino en sus ojos.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Capítulo 8

Una vez en la playa dejamos nuestras cosas sobre la arena y observamos el mar unos instantes, veo a Connor quitarse la camiseta y correr hacia esa enorme masa de agua sin detenerse y no puedo evitar reírme no aguanto más y decido acompañarle, me quito la camiseta y los pantalones y camino hacia la orilla. Connor me ve y viene a por mí me carga a su hombro y me tira al agua que me traga con rapidez sin que yo pueda hacer nada. Salgo lo más rápido que puedo y me lanzo sobre la espalda de Connor.
-Te vas a enterar -le grito. Sus manos sostienen con fuerza mis muslos y noto como empezamos a caer, segundos después estoy bajo el agua de nuevo. Cuando salimos forcejeo con Connor para que me suelte pero no lo hace.
-Suéltame -le advierto.
-¿O qué? -pregunta divertido- Creo que no estás en la mejor situación para amenazarme.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Eres así, no cambies por los demás. Parte 2

Instintivamente cierro la puerta, mastico con rapidez y compruebo que mis dientes están bien antes de abrir otra vez. Su fina cara tiene una agradable sonrisa y sus verdes ojos me miran con cariño. Eso hace que me derrita pero al recordar todo lo que ha pasado en el instituto me muestro fría.
-¿Quieres algo? -pregunto seria.
-Hola a ti también -dice haciéndose el gracioso.