sábado, 31 de agosto de 2013

Capítulo 5

Voy a una tienda cerca de casa y compro algo de comida y bebida ya que vamos a tardar casi tres días en en llegar hasta San Francisco. Cuando lo tengo todo subo a casa y lo repartimos todo en las dos mochilas que nos llevaremos. Una vez nos aseguramos de tenerlo todo, dos veces, nos dirigimos a la puerta, pero en el momento en que poso mi mano en el picaporte unos golpes suenan desde el otro lado. Me quedo quieta no se que hacer pero Connor se asoma a la mirilla y me susurra unas palabras a la oreja.
-Actúa con naturalidad, yo me esconderé e intenta que se vaya rápido de aquí.
-Vale -digo en un susurro. Connor desaparece en mi habitación y yo abro con tranquilidad.
-Hola -dice una voz varonil delante mía. Es un chico alto y fuerte con el pelo rubio y unos ojos azules preciosos.
-Hola -digo intentando que no me afecte su perfección al hablar.
-Estoy buscando a Connor.
-¿A quien? -pregunto haciéndome la tonta por completo.
-Aimee pónmelo fácil ¿donde esta?
-¿Como sabes mi nombre?
-Connor te ha puesto en peligro no seas tonta y entregamelo.
-Se ha ido.

viernes, 9 de agosto de 2013

Capítulo 4


Cuando me despierto estoy tumbada sobre el pecho desnudo de Connor. Ayer por la noche me quede dormida mirando la película y al parecer a Connor no se le ocurrió otra cosa que dormir conmigo.
Me empiezo a separar de él poco a poco para no despertarlo, pero me rodea el costado con un brazo y me mantiene junto a él.
-Connor tengo que ir a trabajar -le digo en un susurro pero no reacciona, así que insisto- Connor. Connor.
Como no reacciona decido apartar el brazo como puedo pero en el último instante vuelve a agarrarme. Así que decido despertarlo sin delicadeza, apartándome de golpe. Cuento hasta tres y me separo de él, pero para mi sorpresa sigue durmiendo tranquilamente.
Me visto y le dejo una nota en la cocina, cojo el skate y me voy al trabajo. Cuando llego veo a Josh limpiando la mesas, no me sorprende ya que he llegado un poco tarde y habrá pensado que no venía.
-Perdón por el retraso -digo corriendo a cambiarme de ropa.
-Aimee ¿que ha pasado? -me pregunta Josh cuando salgo con el uniforme puesto.
-He tenido problemas en casa por mi nuevo inquilino.
-No sabía que vivieras con alguien.
-Es un amigo que no tiene donde quedarse y le hago un favor.
-¿Y quien es tu amigo? -pregunta demasiado curioso.
-No lo conoces, es nuevo en la ciudad -le miento ya que me resulta extraño tanta pregunta.
-Bueno ¿pues te pones con las mesas mientras empiezo a preparar el café? -pregunta.
-Claro -digo cogiendo el trapo.

martes, 30 de julio de 2013

Capítulo 3

Me despierto pero no me levanto de la cama ya que no tengo ganas de hacer nada. A mi mente vienen recuerdos de lo que paso ayer: los pandilleros, Connor y mi invitación a que se quedara conmigo hasta que encontrara algo.
Decido levantarme para comprobar que es cierto que cometí semejante locura, así que abro la puerta de mi habitación y me dirijo al salón. Todo está normal, el sofá sigue siendo un sofá y no hay ningún indicio de que Connor haya estado aquí. Pero al escuchar ruidos en la cocina y entrar en ella, me sorprendo al encontrarlo untando mermelada en una tostada.

miércoles, 24 de julio de 2013

Capítulo 2

Me despierto a una hora más decente, me meto en la ducha y me relajo mientras el agua tibia cae sobre mi cuerpo. Después de unas horas arreglando mi apartamento me visto con los mismos shorts que ayer y con una camiseta roja con la palabra “hero” escrita en blanco. Cojo el skate y me dirijo al metro que cojo todos los días para ir de Washington Square a Times Square y trabajar en el Evergreen Coffee Shop Restaurant. Decido dar un paseo antes de ir a la cafetería ya que hoy tengo turno de tarde y entro a las 2:30 p.m. Me pongo los auriculares y me adentro en mi música olvidándome de todo lo que me rodea. Un agarre inesperado hace que me sobresalte: el culpable Connor.
-Te dije que me dejaras en paz.
-No, no lo hiciste -dice con una sonrisa perfecta en sus labios.
-Oh cierto, eso lo supuse, tonta de mí -digo golpeándome la frente con la palma de la mano- Déjame en paz, Connor. No me sigas, no vayas a la cafetería y, sobre todo, no te acerques a mí.

lunes, 22 de julio de 2013

Capítulo 1.

Me despierto a las 4:30 de la mañana y en mi memoria aparece la imagen de la cara de ese tal Connor, al cual no volví a ver después de aquella vez en el parque. Han pasado unos 10 años desde aquel día pero aun así sigo soñando con él. Mamá me contó, tiempo después, la historia de su familia. Los Hearter siempre han sido “raros”, en un sentido, pues obligan a sus hijos a elegir lo contrario que ellos. Al parecer el tal Connor va a ser un Cazador de Cupidos y en pocos meses tendrá que arrebatarme el don, ya que me convertiré en una As de Corazones.
Me visto con lo primero que encuentro ya que tanto pensar ha hecho que pierda demasiado tiempo y ya es tarde. Me pongo unos shorts y camiseta normal, me calzo en mis Converse gastadas, cojo mi libreta donde apunto los tipos de corazones que veo y la guardo en mi mochila. Me arreglo con rapidez, cojo el skate, salgo de casa y me pongo en camino hacia el trabajo.
El Sol brilla de forma exagerada. Aunque estemos en verano, odio estos días. El Sol gusta demasiado, yo adoro la lluvia, no hay cosa que me guste más, es perfecta en todos los sentidos.
Minutos después entro en el metro y llego a Times Square. Me vuelvo a subir al skate y patino por sus calles con agilidad. Unos metros más adelante veo a un chico alto, con el pelo castaño, sus ojos son verdes, lleva una camiseta roja con dibujos marrones y unos pantalones negros. Algo en él me resulta familiar pero no le doy importancia y continuo mi camino. Nuestras miradas se cruzan y cuando estamos lo bastante cerca se cruza en mi camino haciendo que me choque y me caiga sobre él. A mi cabeza acuden los recuerdos de Connor en el momento en el que el muchacho me toca el brazo.

jueves, 18 de julio de 2013

Prólogo.

Bueno aquí dejo el prólogo de la historia que da nombre al blog espero que os guste :)

Veo a un niño de mi edad sentado en el arenal jugando con un cubo y una pala, una extraña fuerza hace que me acerque a él decidida.
-Hola -digo delante de él.
-Hola -dice mirándome con un ojo cerrado a causa del Sol. Tiene el pelo castaño y unos ojos verdes que resaltan bastante.
-Yo me llamo Aimee ¿cómo te llamas tú? -pregunto agachándome a su lado.
-Connor -dice volviendo a llenar el cubo de arena.
-Me gusta tu nombre, es muy común -digo intentando seguir la conversación.
-Pues a mi me gusta el tuyo porque es diferente y eso te hace especial -dice mirándome a la cara con una sonrisa.
-No lo había pensado -digo devolviéndole la sonrisa. Me siento en la arena ensuciándome el vestido y lleno mis manos de arena para meterla en el cubo de mi nuevo amigo.
-Gracias -dice, acto seguido suelta la pala y tiende la mano delante de mí- No nos hemos presentado bien. Soy Connor Hearter.
-Yo soy Aimee Lubomir -digo a la vez que cojo su mano. Un destello de imágenes aparecen en mi memoria en el momento en el que nuestras manos se tocan. Primero veo un bebé, después un niño en su primer cumpleaños, una serie de imágenes demasiado rápidas como para distinguirlas pero en un corto destello, antes de retirar la mano, veo: un beso.
-¿Tu también lo has visto? -pregunta asustado.
-Sí -digo con la respiración agitada.
-Aimee, nos vamos a casa -dice mi madre a unos pasos de mí. Se acerca y me coge del brazo.
-Mamá, pero si acabamos de llegar – me quejo.
-Da igual nos vamos.
-Pero... -empiezo a protestar. Connor estira una mano en mi dirección, antes de que pueda tocarla mi madre la coge con su mano libre, pero nos suelta con rapidez antes de volver a hablar, una expresión de miedo aparece en su cara pero yo la ignoro.
-He dicho que nos vamos, no quiero que te acerques más a él -dice señalando a Connor.
-Pero si es mi amigo.
-No, no lo es ni lo será, vamos -dice cogiéndome del brazo, de nuevo, y tirando de mí.
-Adiós, Aimee -dice Connor despidiéndose de mí.
-Adiós -digo echando un último vistazo a aquel niño pequeño vestido de rojo y marrón.