Una vez allí vamos a una
pequeña tienda cerca de la costa allí encontramos ropa de baño.
Connor se compra un bañador que le llega hasta las rodillas sin
probárselo siquiera, en cambio yo tardo un poco más, veo un par de
bikinis que me gustan pero me cuesta mucho tomar la iniciativa.
-¿Entre cuáles estás dudando?
-pregunta Connor cerca de mi oreja.
-Estoy entre estos dos -digo
enseñándole los dos. Uno es de cuadrados de colores claros y el
otro es de color rojo con la parte de abajo de color negro- ¿cuál
te gusta más?
-Yo diría que el rojo.
-Seguro no te parece muy...
llamativo -digo después de una pequeña pausa.
-Aimee vayas donde vayas llamas
la atención así que ¿Qué más da llamarla un poco más? -dice
yendo hacia la caja. Lo observo unos instantes, comienza a hablar con
la dependienta con una enorme sonrisa en los labios y sé que o le
está pidiendo algo o está ligando con ella. Me auto-obligo a
apartar la mirada, elijo el bikini rojo y me dirijo a pagarlo. Me
sitúo al lado de Connor y la dependienta me mira con cara de pocos
amigos a causa de mi interrupción en su conversación.
-Hola -digo amablemente. Su
corazón es indeciso y eso hace que lo entienda todo.