Cuando abro los ojos siento la
respiración de Charlie contra mi cabeza y su olor me embriaga.
Acaricio su mano con mis dedos y poco después noto como se vuelven
prisioneros de los suyos.
-Buenos días -dice besando mi
frente. Levanto mi vista de su pecho y le miro a los ojos- ¿pasa
algo?
-¿Por qué te comportas de esa
manera?
-¿A qué te refieres?
-Me tratas diferente a hace unos
meses.
-¿Te molesta que te trate con
cariño?
-No es cariño, me has besado
repetidas veces y no sé por qué.




